25 sept. 2016

EL SILENCIO DE LAS SOMBRAS...


 

A veces, el silencio se prolonga
como la sombra en el atardecer
que pudiera acabar engullida
en la oscuridad sin fondo de la noche, 
es allá... cuando se llega,
que lejos de eclipsarse
descubre ese otro mundo,
el que aparece cuando
se cruza un sentimiento,
un deseo, una nueva palabra, 
un nuevo escrito, un nuevo verso...
y cada gesto deseado renace
en el sabor del eterno beso
que conjura un pacto, 
aquel que mantiene siempre viva
el ascua entre las cenizas...

A veces, cuando el silencio se alarga,
cierro los ojos y vuelo a ti, a tus sueños,
donde te encontré y aprendí a amarte,
te observo…,                                            
te acaricio…,
                                        te beso...  
y nuevamente te amo en mi silencio.

Un día escribes... o escribo...
y nuevamente amanece,
y se acortan las sombras, 
y todo mi entorno es luz,
¡nuevamente apareces!
entre la línea del horizonte y mi pluma...
y sé que siempre, siempre...
estás ahí...