18 feb. 2012

ET RECORDO




Un día 23 de Noviembre de 2011, María José Marón Santamarina se fué tras las auroras y el sonido que el mar murmura a una pequeña playa de la costa brava. 
Eligió -como dijo el poeta- "un lugar entre la playa y el cielo, en la ladera de un monte, más alto que el horizonte para tener buena vista..."
Sin saber de su partida, diez días después, un 3 de diciembre creé y colgué aquí un poema como este, dos meses y medio más tarde, sabido de su ausencia, entendí que era suyo, como suyas son las auroras y el murmullo del mar...




Te recuerdo


Y aunque el tiempo me muerda
repetidamente la misma herida
y vierta en ella la sal de la nostalgia,
no conseguirá hacer que te olvide…

Continuamente bailan en mi cabeza
las notas de un piano –sin pausa-
aquellas que envolvían la ternura,
traen a mis labios el beso de tu nombre
y el corazón se me hace más pequeño
a cada golpe que la emoción en él clava.

Ahora que tuyas son las auroras,
y el susurro del mar a la arena,
busca el cielo la luz de tu sonrisa
y amanece con taciturna tristeza…

No, no importa que el tiempo muerda,
ni vierta la sal de la nostalgia
pues míos son esos recuerdos
resguardados por la luz de tu sonrisa…


 
Et recordo

Encara que el temps em mossegui,
repetidament la mateixa ferida
i aboqui-hi la sal de l'enyorança ...
mai aconseguirà que et oblidi.

Contínuament ballen en el meu cap
les notes d'un piano -sense pausa-
aquelles que envoltaven la tendresa,

porten als meus llavis el petó del teu nom
i el cor s'ha em fa més petit
pels cops que l'emoció em clava.

Ara que teves són les aurores
i els murmuris del mar a la platja,
cerca el cel la llum del teu somriure
i clareja Portbou amb dolguda tristor ...

No .., tant se val que el temps mossegui,
ni aboqui la sal de l'enyorança,
doncs meus restaran aquells records
arrecerats per la llum del teu somriure.



 


 


En memòria de María José Marón Santamarina
Juan Pedro Peña Rodríguez